De lo que no son requiebros

De le qué sirve a un pastor
tener la mujer bonita
si de día no la ve
y de noche se la quitan.

En lo alto del tejado
vi un tejo relucir,
nadie con el tejo daba
y yo con el tejo di.

No hay árbol como el madroño
ni semilla como el ajo
ni estropajo como un coño
para limpiarse el badajo.

Si quieres tener un hijo
que toque bien el rabel
vente conmigo mozuela
que yo te lo puedo hacer.

En la poza del arroyo
hay un bicho venenoso
deja preñás a las mozas
y echa la culpa a los mozos.

Bien se que estas en la cama,
bien se que no duermes no,
bien se que tienes el deo
donde el pensamiento yo.

Las mocitas de mi pueblo
se han comprado una romana,
para pesarse las tetas
dos veces a la semana.

Ahora que estamos tan bien
tu preñada y yo en la carcel
tu no tienes quien te meta
Yo no tengo quien me saque.

No me jodas en el suelo
como si fuera una perra
que con esos cojonazos
me llenas el chocho tierra.

Si quieres ver lotería
bájame los pantalones
y veras salir el gordo
con dos aproximaciones.

Los ratones de mi casa
tienen la puta costumbre
de rascarse los cojones
con el gancho de la lumbre.

Si Jesucristo murió
con tres clavos solamente,
como no muere tu hermana
que la clava tanta gente.

Una vez yo fui minero
y en tu mina trabajé..
Alguien trabajó primero,
que yo abierta la encontré.

Debajo de tu mandil
tienes un pozo muy hondo
donde se cayó mi burro
con las alforjas al hombro.

Debajo del delantal
tienes el infierno ardiendo;
déjame meter la mano
aunque me queme los dedos.

Ese anillo que tu tienes
no lo has "ganao" trabajando
que lo has ganado panzarriba
y a las estrellas mirando.

Las mocitas de mi pueblo
cuando se van a bañar
lo primero que se mojan
es el pecado mortal.

Las mocitas de mi pueblo
tienen el chocho pelón
de subirse a la cucaña
y bajar del resbalón.

Las tejas de tu tejado
me están diciendo que suba,
a dormir contigo un rato
y hacer lo que te hace el cura 

A las seis de la mañana
cuando el sol ralla en las cumbres
hay más pichas en los coños
que pucheros en las lumbres.

Cada vez que considero
que me tengo que morir,
me acuerdo de los pecados
que contigo cometí.

A tu manteo me aplico
con el miramal debajo,
porque los mozos de ahora
se enamoran de los bajos.

Una moza fue a lavar
un par de medias azules,
y se le metió una rana
entre el domingo y el lunes. 

Tengo cuatro o cinco novias
y a todas digo te quiero.
¿Cómo me arreglaré yo
para ser tan embustero?.

Un estudiante a una niña
una espina le clavó,
fuera o no fuese espina
nueve meses le duro.

Las criadas de servir
tienen un vicio muy malo,
lo que niegan a los novios
se lo dan siempre a los.

Lo primero que la mete
el señor novio a la novia,
es el anillo en el dedo
al hacer la ceremonia. 

Si me das el con que meas
te daré el con que orino,
y entre los dos formaremos
un pueblo de dos vecinos.

A mi novia la ha picado
un bichito en la rodilla;
cuando la picaré yo
cuarta y media más arriba.

Todas las mujeres tienen
en su cuerpo un cuarto oscuro,
por eso los hombres tenemos
una vela junto al culo.

Las mocitas de mi pueblo
se han hecho una picha trapo,
y todas las noches están
que la meto que la saco.

Tengo la pichina mala
de beber agua en las pozas,
y el médico me receta
que se la meta a las mozas.

Una vez por suerte fui
con la criada a por leña
y antes de cargar el carro
tres veces la cargué a ella.

Estaba Santa Teresa
subida en un alto pino
haciéndole pasar ganas
a Santo Tomás de Aquino. 

Si quieres vivir alegría
cásate con un cerero
y verás como te pone
la vela en el candelero.

Ya se le seco la rama
al árbol que más quería
y por mucho que le riego
ni en la cama se le empina.

Mi abuelo tiene un trabuco
con pelos en la culata
y a la pobre de mi abuela
a trabucazos la mata.

Ya me dice mi mujer
¡cuando te volverás viejo!
que no quiero que me tires
tantos tiros al conejo.

Una viudita me quiere
yo no sé para que asunto
será para que le riegue
lo que le dejó el difunto.

En el medio de las piernas
mi novia tiene un reloj
que se case con quien quiera
que la cuerda la di yo.

Si quieres estar caliente
cásate con la churrera,
y estarás toda la noche
churro a dentro , churro a fuera.

Tienes el carro a la puerta
y es señal de labradora,
quién pudiera ser mulero
para montar la señora.

El herrero y el barbero,
el cura y el sacristán,
tienen los hijos a medias
y los parten por San Juan.

Una vez que fui cabrero
debajo de tus enaguas,
como estaba el monte cerca,
se me escaparon las cabras.

Bendito sea el hacedor
que le puso el pico al grajo;
a la mujer la campana
y a los hombres el badajo.

El que tiene un jardín
y no planta cebolletas
es como el que tiene novia
y no le toca las tetas.

El que tiene un jardín
y no planta cebollino
es como el que tiene novia
y no le toca el chumino.

La jodida de tu madre
me dice que no trabajo,
que te lo pregunte a ti
cuando te tengo debajo.

Tu madre tuvo la culpa
por dejar la puerta abierta;
tu padre por consentirlo
y tu por estarte quieta.

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