Los Montenegro

Analfabetos, malencarados y orgullosos, los Montenegro son la familia más pobre del pueblo de Valdegrajos. Sin tierras cultivables dignas de tal nombre, los hijos de Cayetana Montenegro sobreviven cazando en los montes del pueblo, siempre respetando los límites marcados por las efigies familiares. Se relacionan escasamente con el resto de vecinos y solo por motivo de negocios; los Montenegro son los matarifes a los que se lleva las vacas y los cerdos en las matacías. También intercambian las pieles curtidas de sus presas por productos como el pan y el vino. Las mujeres Montenegro son las parteras de Valdegrajos, y dicen las malas lenguas que también las que se encargan de ayudar a las mujeres con dolencias que no quieren revelar al boticario del pueblo. Los Montenegro ni acuden a misa ni participan en más actividades del pueblo, pero respetan las decisiones de las fuerzas vivas y acuden como lobos a las celebraciones de boda, donde son notorios por comer y beber hasta casi reventar.


Cayetana Montenegro

Jefa de la familia, partera, puta del pueblo y su habitante más anciano, Cayetana Montenegro es una leyenda en Valdegrajos, una constante que ha acompañado al pueblo por más tiempo del que nadie puede recordar. Tuvo más de nueve hijos, todos de padre desconocido, pero solo le han sobrevivido cinco. En los últimos tiempos se ha retirado de la vida de Valdegrajos, dicen que como consecuencia de un terrible enfermedad que la ha postrado en cama. Si esto es o no cierto nadie lo sabe, pues sus hijos no sueltan prenda. Pero el pueblo tiene paciencia; el tiempo dirá si Cayetana vuelve a aparecer... o si hay que llamar al cremador para que haga su trabajo.

Ver en el árbol de Valdegrajos

 

Ezequiel Montenegro

En ausencia de Cayetana, el jefe en funciones de la familia. Un perfecto espécimen de los Montenegro. Huraño, malencarado e indiferente a los devenires del pueblo. Como cabeza de familia está obligado a hablar con el resto de los jefes de familia, pero esa es toda su relación con los vecinos de Valdegrajos. Dentro de los Montenegro ejerce el oficio de cazador, junto con sus hermanos Santiago y Prudencio

Ver en el árbol de Valdegrajos

 

Santiago Montenegro

El matarife de la familia Montenegro es el encargado de degollar a las bestias en las matacías. Tullido de nacimiento, resulta impresionante verle ejercer su oficio ayudado solo por un brazo. Cuando no hay animales que acuchillar sube al monte a ayudar a sus hermanos. Su relación con los vecinos es prácticamente inexistente y muchos afirman que es mejor así. En Valdegrajos no está bien visto el oficio de matarife y es más cómodo para todos no tener que compartir el vino con el que pasa a cuchillo a los animales.

Ver en el árbol de Valdegrajos

 

Sinforoso Montenegro

Sinforoso es el curtidor de los Montenegro y también el encargado de preparar las trampas que utilizarán sus hermanos para capturar a sus presas. No suele subir al monte  pero eso no significa que baje al pueblo. Prefiere pasar las jornadas en la casa familiar, trabajando entre las pieles pestilentes, a relacionarse con los habitantes de Valdegrajos. Violento y de gran tamaño, no deja que nadie hable mal de la familia, ya sea de frente o a sus espaldas. Esto le ha ganado fama de matón, lo que no parece disgustar a Sinforoso, siempre dispuesto a meterse en peleas para defender a los suyos.

Ver en el árbol de Valdegrajos

 

Úrsula Montenegro

La única mujer de la familia y la fémina más vigilada de todo Valdegrajos. Sus hermanos hacen turnos para proteger su virtud, y únicamente  la dejan sola cuando ejerce su trabajo. Con la ausencia de Cayetana, Úrsula es la partera del pueblo... y también la que ayuda a las mujeres cuando tienen problemas. Convertida por el antiguo alcalde en una de los integrantes de las fuerzas vivas, toma parte de las decisiones que se realizan por el bien del pueblo, donde ha demostrado una asombrosa iniciativa.

 

Ver en el árbol de Valdegrajos

 

Prudencio Montenegro

El más joven de la familia y el único varón que habla abiertamente con el resto de habitantes del pueblo. Prudencio es el Montenegro más conocido por Valdegrajos, el que se ocupa de tratar las pequeñas compras diarias por petición de su hermano Ezequiel. Eso no significa que sea menos Montenegro que el resto: se levanta antes del amanecer para ir al monte y cazar con sus hermanos. Pero también forma parte de los nuevos Mayos, lo que le relaciona con el pueblo de una manera más directa que el resto de sus hermanos.

Ver en el árbol de Valdegrajos

 

© 2009 Erebo. Todos los derechos reservados. El blog | Nosotros | Aviso legal | Normas de uso | Contacto