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Las tropas francesas llegan a España (1806-1807)

 

En principio el objetivo de Napoleón era Portugal, no España. Considerando como único enemigo a Inglaterra Napoleón deseaba establecer un bloqueo total a las islas Británicas. El rey de Portugal, Juan VI, no deseaba enemistarse con Inglaterra así que se negó a acatar las sugerencias de su aliado francés. Napoleón decide entonces invadir Portugal para forzar el bloqueo. Godoy, valido de Carlos IV y el propio Napoleón firman un acuerdo, el Tratado de Fontainebleau (1807), por el que ambos países se compromenten a invadir Portugal y anexionarse sus territorios. 

Naturalmente ciertos datos resultaban peculiares. En primer lugar, las tropas francesas superaban por mucho a las tropas españolas en la invasión. Además, un nuevo ejército francés entró en la península cuando la familia portuguesa ya había embarcado a las américas. Y finalmente Napoleón decidió deponer a la dinastía real portuguesa y anexionarse todo el territorio, contraviniendo el tratado y dejando a España con una mano detrás y otra delante.

Naturalmente, Carlos IV no dijo nada que contraviniera a Napoleón.

Dos meses más tarde los franceses tomaron la ciudadela de Pamplona saltándose de nuevo los designios del rey de España. Al mismo tiempo tropas francesas entraban en Barcelona y Valencia. Con autorización de Godoy se tomaron también sendas ciudadelas en San Sebastían y Figueras. 

Las tropas francesas tomaban posiciones en toda España mientras se consideraba a Napoleón como un amigo de España.

¿Cómo fue posible llegar a semejante estado? Deberíamos considerar que la situación de la monarquía española era terrible: la nobleza y el clero tenían una fuerte enemistad hacia Godoy, valido del rey y principar defensor de Francia. Además, se sabía de los problemas entre Carlos IV y su hijo Fernando, agudizados por la presencia de Godoy. Y además tendríamos que tener en cuenta la franca bancarrota de la corona española y la incompetencia de sus monarcas.

 

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